la-rana-que-queria-ser-una-rana-autentica (Pica aquí para abrir el microcuento)
Lo que me da a entender Augusto Monterroso con esta fábula es que, en muchas ocasiones, las personas no somos capaces de aceptarnos tal y como somos, ya que al igual que la rana, comenzamos a buscar nuestros fallos o defectos frente a un espejo y, cuando los creemos encontrar, comenzamos a realizar todo lo posible por evitarlos o incluso, subsanarlos.
Éste comportamiento es símbolo de una falta de confianza con uno mismo, de querer cambiar por darle el gusto a la gente, de no tener el valor de ser la persona que realmente llevámos dentro, pero, sobre todo, y como bien nos muestra Monterroso con la actitud de la rana, el comportamiento se debe a una falta de autenticidad por parte de la persona, ya que ser auténtico no quiere decir “hacer las cosas para que quienes nos rodean nos admiren” sino que, ser aunténtico, significa “aprender a valorarse y a ser uno mismo en cualquier lugar”.
Alejandra Peña Herrera – 1º Bach. A

