Hoy en día, según afirman numerosos estudios, existe un elevado porcentaje de jóvenes que compran libros frecuentemente. Sin embargo, la realidad resulta bien distinta ya que la mayoría de lso adolescentes demuestran un nivel educativo impropio de personas que leen libros asiduamente.
En primer lugar hay que tener en cuenta que lo que reflejan las estadísticas es el aumento de ventas de libros y no el incremento de la lectura por parte de la juventud. Por otra parte, ¿cuántos libros permanecen en casa aún forradosen su envoltorio inicial? Esta es la razón por la que este recuento no parece muy fiable.
En segundo lugar es destacable la influencia de la televisión que, mediante el “bombardeo” de programas denominados telebasura, que revelan el empobrecimiento cultural de este país, privan a sus espectadores de la capacidad de decidir por sí mismo.
Por último, se debe señalar la actitud de los padres como una de las causas de este problema ya que los hijos, la moyiría de las veces, los toman como referencia y si los vieran leyendo podrían estimularlos para adentrarse en el mundo de la lectura. Ya lo afirma el eslogan publicitario: “si tú lees, ellos leen”.
En resumen, a pesar de que unos pocos leen libros habitualmente, la mayoría parece haber perdido la razón en favor de la televisión y este hecho afectará en un futuro a los conocimientos de la población y al nivel de seres humanos queremos lograr en la sociedad. O igual eso precisamente es lo que el gobierno desea: individuos fácilmente manipulables. De nosotros depende. Eso está claro.
Héctor Hernández – 4ºA

