Febrero 7, 2009 a 7:11 pm (Ahora cuento yo, Microcuentos)
A todos nos llega nuestro momento, tarde o temprano y yo ya veo la luz a la que me dirijo. Parece trágico, pero creo que esa certeza ha hecho que viva con plenitud mi vida. Quizá por eso siempre esté ajetreado, sin tiempo para mis dos grandes pasiones: la lectura y los viajes. La primera me ha acompañado a lo largo de mi vida. De pequeño me encantaba que mi padre me leyera, y ahora disfruto de un buen libro en lugares emblemáticos y pintorescos de las ciudades que he visto. A mis quince años espero sin impaciecia el momento, que nos llega a todos, de dirigirme hacia esa luz con la que soñamos u soplar las velas de mi dieciséis cumpleaños.
Xirahi Martínez Marrero – 4ºA
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Febrero 7, 2009 a 6:59 pm (Ahora cuento yo, Microcuentos)
Mi vida siempre ha consistido en la búsqueda de un lugar en el que encajara y me sintiera cómodo. Mi primer intento fue en Escaleritas donde pasé los primeros seis meses de mi vida pero pronto tuvimos que mudarnos. El segundo intento fue en Cardones. Allí pasé la mayor parte de mi vida acompañado de amigos y problemas, de muchos problemas.
Pero junto con la llegada del 2007, llegó una nueva mudanza y mi tercera oportunidad. Ahora vivo en Teror, rodeado de la gente a la que quiero y haciendo lo que realmente me llena: pintar. ¡Por fin he econtrado mi lugar!
Rubén Montes del Toro - 4ºA
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Febrero 7, 2009 a 6:48 pm (Ahora cuento yo, Artículos de opinión)
Prematura, tuve que luchar mucho por mi existencia desde el minuto uno. Minuto en el que el cronómetro que ha contado cada segundo de mi vida comenzó a avanzar en el tiempo años tras año, años en los que he descubierto poco a poco mi historia y la de los que forman parte de ella. Personas que me han acompañado en este camino día tras día: mi familia, mis amigos; ellos, la razón de mi existencia, los que han llenado cada segundo de ese cronómetro de amor y los que han hecho de mí lo que soy hoy. Espero que aquel cronómetro que comenzó a contar un 9 de septiembre a las siete de la mañana, siga sumando segundos por mucho tiempo y que ustedes llenen alguno de esos segundos con una historia a recordar.
Juana Mª Sautoho Luján – 4ºA
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Febrero 7, 2009 a 6:30 pm (Ahora cuento yo, Microcuentos)
A mis quince años, una edad complicada de aceptar por los padres, he comprendido lo difícil que es la etapa de la adolescencia para los míos. Para mí, sin embargo, es la etapa más divertida y feliz, a pesar de los trágicos momentos que sufro con mi familia. Recuerdo momentos en la casa de mi bisabuela; allí teníamos un pastor alemán con el que me crié y pasé gran parte de mi vida. Pasaron los años y nos tuvimos que mudar a mi querido barrio de “El Palmar”, en el que resido actualmente.
Alexander Reyes Sánchez – 4ºA
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Febrero 7, 2009 a 6:22 pm (Ahora cuento yo, Microcuentos)
A pesar de los anticonceptivos, luché por mi vida salvando todas las barreras que mis padres se empeñaron en poner. Vida llena de felicidad en la que la familia y los amigos siempre están presentes. Amores infantiles e inocentes e incluso amores imposibles contra los cuales sigo luchando en vano. También he vivido momentos muy tristes, como la validosa pérdida de mi abuela.
Vida llena de hobbies con la práctica de deportes y actividades de ocio. A mis 15 años sigo buscando nueva experiencias, intentando aprender los enigmas de mi existencia, pero de eso, el tiempo, irremediablemente se encargará.
Cristian Nuez Montesdeoca - 4ºA
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Febrero 7, 2009 a 6:16 pm (Ahora cuento yo, Microcuentos)
En la primera página destaca un recuerdo nítido de mi llegada al mundo y una voz dulce y cálida que me daba la bienvenida, la de mi madre. Las siguientes cuentan mi infancia, que transcurrió larga, serena y feliz junto a mi cariñosa familia. Más adelante, cuando cumplí los nueve años, tuve que incorporar otro miembro de la familia a mi libro: mi hermano. Él llenaría muchas páginas, y me ayudaría a adquirir el sentido protector y de responsabilidad que me caracteriza como hermana.
Ahora el futuro se abre entre mis ojos como unas páginas en blanco donde podré plasmar mi experiencias, historias y lecciones.
Paula Santana Acosta – 4ºA
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Febrero 7, 2009 a 6:02 pm (Ahora cuento yo, Microcuentos)
Nací un veintiocho de abril en esa época en que las palntas ya florecen. Yo quería conocer el mundo con con cinco meses y medio, pero mi madre logró alcanzar los nueve de embarazo. Recuerdo una infancia llena de amor y felicidad junto a mis padres y mi hermana en una casita de campo. A los diez años celebré mi bautizo, mi comunión y mi cumpleaños con una gran fiesta llena de gente maravillosa. Estudié primaria en el Claret donde conocí a muchos amigos a los que hoy echo de menos.
Ahora tengo dos sobrinos, estudio en Teror y soy feliz.
Paula Paz Alemán – 4ºA
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Febrero 7, 2009 a 5:52 pm (Ahora cuento yo, Microcuentos)
Mi nacimiento fue una noche de verano. La luna estaba preciosa y los grillos cantaban alegremente. Aunque nací cinco semanas antes, ya mi familia me estaba esperando y desde ese momento no he parado de crecer. He crecido como persona y como bailarina. Mis primeros pasos en esta modalidad los he realizado junto a mi monitora Marta y mis compañeras que me han apoyado siempre, al igual que mis padres. Con todos ellos espero tener un futuro que me llene de tanta ilusión como a este otoño la próxima primavera que llenará nuestros campos de un bello manto de flores.
Ainhoa Quintana Nuez – 4ºA
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Febrero 1, 2009 a 2:59 pm (Ahora cuento yo, Microcuentos)
Nací el 26 de abril de mil novecientos noventa y tres en un día que la lluvia era tan fuerte que corrían los barrancos y rebosaban las presas.
Mi infancia fue muy feliz porque tengo unos padres a los que quiero mucho y cinco hermanos con los que me tengo que pelear para seguir siendo feliz. A lo largo de esta corta vida he sufrido humillaciones, he sido insultado pero también he sido querido y respetado. Con quince años me he propuesto unas metas que quiero alcanzar cuidadosamente.
Samuel Rubio – 4ºA
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Febrero 1, 2009 a 2:55 pm (Ahora cuento yo, Microcuentos)
Llegué al mundo como llegan las castañas y la caída de las hojas. En otoño, aunque bastante después de lo previsto. Mis primeros cuatro años los viví junto a mis padres en la Isla Bonita donde disfruté de muchos momentos de felicidad. Pero lo mejor empezó cuando llegó mi hermana, esa niña que cambiará los esquemas de mi vida. Ese mismo años comencé con mi carrera musical junto a mi inseparable amigo el piano, que me ha acompañado eso últimos ocho años como fiel testigo de mi madurez como persona.
Claudia Herrera López – 4ºA
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